viernes, 26 de marzo de 2010

No por miedo a errar, vas a dejar de jugar ~
#Cuando no sabés a dónde vas, cualquier camino puede servir. Dan miedo los cruces de camino. Da miedo partir. Da miedo volver. Las preguntas, las respuestas dan miedo. Si no sabés hacia donde vas, lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento. A veces hay que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar por el viento. Como decía el poeta González Tuñón, “para que a cada paso, un paisaje, una emoción o una contrariedad nos reconcilien con la vida pequeña, y su muerte pequeña”. Para que un día nos queden unos cuantos recuerdos, para poder decir “estuve en tal recodo”, para poder decir “estuve en tal pasión”, para poder decir “estuve en tal pueblo fantasma, en tal amistad, haciendo tal cosa”. Para poder decir “yo estuve ahí”. Para poder hacer todo eso, es necesario no temerle a partir, ni a volver. Porque estamos en una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, si no sabemos hacia dónde ir, hay que dejarse llevar por el viento. El viento lleva, y a la vez trae. El viento nos puede llevar a lugares insospechados. Flotando en el aire, están todas las preguntas y todas las respuestas. Y flotando en el viento, iremos a donde debamos ir.

jueves, 18 de marzo de 2010

Saguitario
Hoy experimentarás momentos inusualmente afortunados. Aunque no es probable que os caiga un buen gordo, unos cuantos de tu signo cobrarán pequeñas apuestas, premios de loterías, y más de uno encontrará dinero hasta en la cesta de la ropa.
Cuando no sabes a donde vas, cualquier camino puede servir. Dan miedo, los cruces de camino, da miedo partir, da miedo volver. Las preguntas, las respuestas, dan miedo. Si no sabes hacia a donde vas, lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento A veces ahí que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar por el viento, como decía el poeta González Tuñon, para que cada paso, un paisaje, una emoción, o una contrariedad, nos recoinciden con la vida pequeña y su muerte pequeña. Para que un día nos quede unos cuantos recuerdos, para poder decir, estuve en un par recodo. Para poder decir, estuve en tal pasión. Para decir estuve en tal pueblo fantasma en tal amistad, diciendo tal cosa. Para poder decir, yo estuve ahí. Para poder hacer todo eso, es necesario, no temerle a partir, ni a volver. Porque estamos en una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, si no sabemos a donde ir, hay que dejarse llevar por el viento. El viento lleva, y a la vez trae. El viento nos puede llevar a lugares insospechados flotando en aire, están todas las preguntas y todas las respuestas. Y flotando en el viento, iremos a donde debemos ir...

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Por qué nos lastimamos tanto? ¿Por qué la persona que más debería quererte es, a veces, tu peor enemigo? Todo el mundo lastima. Pero ¿por qué? ¿Por qué será? Lo demostremos o no, hay gestos, palabras y silencios que nos hieren profundamente. La gente es egoísta. Piensan en sí mismos y lastiman a los demás. Pero duele más cuando el golpe viene de un ser querido. ¿Por qué nos lastimamos así? Es como si el hecho de sufrir por alguien fuera la medida de cuánto lo amamos. Y a veces algunos hasta se sienten bien viéndonos sufrir por ellos. Eso los hace sentir... amados. ¿Pero por qué? ¿Por qué son así, esponja?. Es horrible. Es como si la persona que más amás fuera tu peor enemigo. ¿Qué? ¿Qué? Es así. La persona que más debería cuidarte, amarte, mimarte... es la que más te lastima.
No hay peor trampa que la que arma uno mismo. Algunas personas sin darse cuenta van armando lentamente una trampa en la que luego quedan atrapados. Aquello de lo que no se puede hablar genera encierro, te aísla. Cuando quedaste aislado y encerrado en tu propia trampa, ya es tarde. Como una araña, que lentamente va tejiendo su telaraña. Poco a poco la araña teje su trampa mortal. La araña muy paciente, serena, espera agazapada a que el insecto caiga en su red. Cuando el insecto queda atrapado en la red, indefenso, la araña le inyecta su veneno mortal. Como estamos todos interconectados, lo que le pasa a uno repercute en todos. No todos entienden que existe esa unión, pero es tan fuerte que supera cualquier cosa. Sobre esa telaraña que se forma entre todos, uno es todos, y todos son uno. No existe uno, no existen todos, somos la misma cosa todos y cada uno. La trampa está activada, la telaraña está tejida. Todos alegremente van entrando, y sin darse cuenta irán quedando atrapados. Atrapados, indefensos, a merced de mí veneno. Entregados, inmovilizados, viendo como me acerco con mis dientes. Todos interconectados. Lo que le pasa a uno le pasa a todos. Y si uno sufre, sufren todos. ¡VAN A MORIR! Como ingenuos insectos, todos van cayendo en mi red. Bienvenidos todos. Bienvenidos a la fiesta del terror.